Haz espacio a lo que siente
Escucha sin comparar su experiencia con otra ni apurarla para que deje de sentirse así. No necesita dejar de llorar para que puedas estar a su lado.
En lugar de pedirle que sea fuerte, puedes decir: «Gracias por contármelo. Me importa cómo te sientes». Son palabras que dejan abierta la conversación y permiten que siga contando lo que quiera compartir.
Está bien decir «no lo sé»
No tienes que tener una respuesta para cada pregunta. Escucha lo que la otra persona quiere saber y reconoce con honestidad lo que no sabes. Si se trata de una muerte, usa palabras claras y honestas.
Una forma de responder es: «No sé la respuesta. Podemos buscar a alguien que nos ayude a entender». Puedes acompañar también mientras buscan cómo aclarar esa pregunta.
Pregunta antes de suponer
Puedes preguntar si quiere que la escuches o si prefiere hacer algo juntos. Deja que elija cuánto contar y respeta su ritmo. Si hoy no desea hablar, puedes mantener abierta la posibilidad de hacerlo otro día.
Ofrece algo sencillo que puedas cumplir. No necesitas llenar cada silencio: puedes estar presente y decir con claridad que estás disponible para escuchar cuando quiera compartir.